jueves, 18 de marzo de 2010

¡Ey! ¡si tú, directiva! ¡Soy tu cliente!



Muchas veces olvidamos que una parte primordial del fútbol es el negocio. Esas épocas de antaño donde la pasión por la camiseta era lo más importante se han ido desvaneciendo con el tiempo y es algo lógico ya que todo tiene que cambiar. El negocio del fútbol es muy diferente a cualquier otro, tiene una lógica pero no siempre se cumple y es más o menos así: Invertir en buenos jugadores, buenos técnicos, hacer buen fútbol y atraer gente, ganar y atraer más gente. Firmar patrocinios y vender todo lo relacionado con el equipo. Al rededor del 50% de lo generado (o incluso un poco más) se va a los bolsillos de los jugadores que cobran un alto sueldo (entre más importante y ganador el club más se cobra) y lo restante se divide entre directivos y necesidades del club, en si el club no tiene tanto dinero sino las personas que lo manejan y el dueño que invierte en él. Claro que también puede ser todo de azar, no hay una fórmula específica, todo depende de un balón. Pero ¿Qué pasa cuando la directiva se olvida de su negocio? Hoy en día en el fútbol mexicano hay tantos casos de como una directiva deja de escuchar quien no debería, a su cliente: El público, la afición. Tenemos al menos dos casos de directores técnicos que están dando resultados terribles, no hay buena relación entre los pupilos y afición y las directivas se hacen de la vista gorda. Tenemos el caso de una porra incondicional que decide abandonar el estadio por que no son escuchados sólo para que la directiva diga después del partido: ¡Al menos no pagaremos multas esta vez! Es un beneficio. Ya me gustaría ver que lo hagan cada partido en ese caso, los ingresos del club bajarían y sería imposible controlar una situación así. Otros equipos venden jugadores que la afición idolatra sin realmente inmutarse demasiado. ¿Verdad que con cada ejemplo que describí pensaste en algún equipo? Es la realidad de nuestro fútbol.
Directivas ¡no pierdan más la confianza de sus clientes! Es verdad que no a cualquier petición se puede responder pero ya cuando es tanta gente pidiendo algo y los medios de comunicación siguen estas propuestas al menos se deberían de valorar, por que cuando el río suena es que agua lleva.

jueves, 11 de marzo de 2010

¿Amor o Interés por la Selección?



Mientras leía la nueva convocatoria de Javier Aguirre para el próximo partido de la selección mexicana no pude evitar preguntarme al leer el nombre de todos los jóvenes que la integraban si realmente el objetivo era sudar la camiseta por México o buscar un lugar para el mundial y estar en la vitrina para ser contratados en algún país europeo. Y tengo mis buenos argumentos por que viendo el perfil en facebook de varios chicos que juegan en primera división su sueño máximo descrito es jugar en Europa (no importa en que club, el chiste es llegar al viejo continente) cuando antes la ilusión era vestir la casaca nacional. Aclaro que no considero que esto este mal, ¡para nada! es bueno que tengan sus objetivos claros y puedan llegar a ser un estandarte de México en el mundo pero ¿sigue significando lo mismo vestir la playera nacional? Quitando el mundial por que en este magno evento incluso el que no ve fútbol en 4 años siente en el alma los goles, ¿Sienten los jugadores la playera en torneos no tan importantes, partidos FIFA, o incluso amistosos? Cuando había fecha FIFA en las eliminatorias y convocaban a los "europeos" es imposible negar que no se entregaban al cien, no metían tanto la pierna por el temor a lastimarse y algunos incluso se veían fastidiados. Un ejemplo, el verano de Copa Oro y Copa América cuando aún dirigía Hugo Sánchez. En el primer certamen es verdad que pasamos a la final, con un equipo de primera, jugadorazos la mayoría jugando en Europa, ¡pero realmente fue un torneo malo y mediocre! Pasamos en semifinales sufriendo contra una isla llamada Guadalupe que ni siquiera tiene liga de fútbol profesional. La copa América fue disputada por jugadores que militaban en México con algunas excepciones como Nery Castillo, Andrés Guardado... y ¡que diferencia de torneo! Aguerridos, con buen juego, sudando todo, en ese momento pensabas ¿¡Para que necesitábamos a los europeos!? ¿Pero por qué ese nivel tan bueno y esa entrega? Yo sinceramente creo que fue por amor a la camiseta y si venía algo más ¡perfecto! No debemos de olvidar que el fútbol sigue siendo un negocio y la carrera de los futbolistas es corta.

¡Que haya pasión, entrega y amor por la camiseta! Si no hay simplemente no se disfruta el juego tanto... ¿O no?